La actividad física es siempre benéfica para la salud, pero esto no significa que estemos exentos de lesiones, por el contrario, si no tenemos cuidado podemos provocarnos más daño que bien.

Éstas son las lesiones deportivas más comunes:

1. Traumatismos: éstos son realizados por otros deportistas, máquinas o incluso por nosotros mismos. Regularmente son sólo golpes leves o fuertes que no requieren de grandes tratamientos o medicamentos.
2. Lesiones por sobrecarga: como su nombre lo indica puede ser por cargar demasiado peso y el tratamiento puede incluir el uso de fármacos antinflamatorios; fisioterapia, control ergonómico; y, en casos poco frecuentes, cirugía.
3. Lesiones musculares: éstas pueden ser internas (distensiones, desgarres) o externas (contusiones y heridas) y se quitan con antinflamatorios y reposos cortos.
4. Lesiones en los tendones: regularmente se produce por el uso de mal calzado o por terrenos irregulares. Éste puede crear tendinitis y tendosinovitis.
5. Lesiones en ligamentos: éstos son los más comunes y pueden provacar esguinces, distensiones, roturas de ligamientos y hay distintos grados que marcan la gravedad de la lesión. El tratamiento de la tendinitis requiere el uso de antiinflamatorios con el objetivo de reducir la inflamación y el dolor que causa. Aunque también es necesaria la fisioterapia con el objetivo de estirar y fortalecer tanto el músculo como el tendón para que vuelva a funcionar con normalidad.
6. Lesiones de huesos: éstas pueden llegar a ser las más dolorosas y el tiempo de curación es el más largo. Además de las comunes fracturas pueden darse problemas como desgaste del hueso o incluso periostitis. En este tipo de lesiones es forzoso acudir a un especialista para el reacomodo de huesos, incluso en algunos casos es necesaria la cirugía.