La espalda está dividida en varias secciones y está compuesta de huesos, músculos y otros tejidos que se extienden desde el cuello hasta la pelvis.

Como parte de la columna vertebral se encuentran las vértebras cervicales (que conforman el cuello) y las vértebras torácicas (que comprenden la porción del tórax y tienen costillas adheridas a ellas); asimismo, las vértebras lumbares son las vértebras restantes que están por debajo del último hueso torácico y en la parte superior del sacro, donde las vértebras sacras están rodeadas por los huesos de la pelvis y el cóccix representa las vértebras terminales o rastros de la cola.


Las lesiones en la espalda pueden ser provocadas por el deporte, trabajos en la casa o en el jardín o una sacudida repentina, como en un accidente de tránsito. Además, en la parte baja de la espalda es el sitio donde más comúnmente ocurren las lesiones.


 Algunas de las lesiones de espalda más comunes son:


  • Torceduras y distensiones o esguinces: los síntomas incluyen dolor, inflamación, hematomas e incapacidad para mover la articulación. Puede sentir un chasquido o un desgarro cuando la lesión ocurre.

  • Hernias de disco: Una hernia de disco es un disco que se rompe. Cuando esto sucede, la sustancia gelatinosa se escapa e irrita los nervios de alrededor. Esto puede causar ciática o dolor de espalda.

  • Vértebras fracturadas: el dolor de espalda es una señal de que algo anda mal. La aparición súbita de dolor o un dolor leve crónico en la espalda podrían indicar que se ha producido una fractura en la columna. Si tienes dolor de espalda que dura muchos días, programa una visita a tu médico para que se pueda determinar y tratar la causa del dolor de espalda.

Estas lesiones pueden causar dolor y limitar los movimientos. Se pueden evitar algunas lesiones de espalda manteniendo un peso saludable, utilizando el apoyo de las piernas cuando levanta objetos y usando un soporte para la parte baja de la espalda al sentarse.